Pablo Cuevas no consigue salir del laberinto en el que se encuentra

Pablo Cuevas no consigue salir del laberinto en el que se encuentra

La principal raqueta uruguaya atraviesa por uno de sus peores momentos de su carrera deportiva y hace ocho torneos consecutivos que no consigue superar la primera ronda en singles. Por Damián Tiscornia.

El 8 de junio de este año Pablo Cuevas publicó en su cuenta oficial de Facebook una carta en la que explicaba los motivos por los que tomaba la decisión de no formar parte del equipo de Copa Davis que en el Grupo III de la Zona Americana iba a luchar por un ascenso al Grupo II. Fueron varios los motivos que esgrimió, pero el principal que manejó fue el descanso para la dura preparación que exigía la temporada de pasto que se avecinaba y por la cantidad de partidos que tuvo en el primer semestre de la temporada.
Descanso es cierto que lo tuvo. Sin embargo, el pupilo de Alberto Mancini y Facundo Savio no pudo realizar la gira por el césped europeo por una lesión que lo tuvo a maltraer en su rodilla derecha. Así, por ejemplo, el salteño no pudo defender la final que había alcanzado el año pasado en Nottingham, torneo en el que perdió en la final ante Gilles Müller.
Después de aquel parate el rendimiento de Pablo Cuevas ya no fue el mismo. De hecho, no consiguió ganar en el debut en ninguno de los ocho torneos que lleva disputados, perdiendo en algunos casos ante rivales que se encuentran muy por debajo suyo en ránking. Es cierto que, por ejemplo, el suizo Henri Laaksonen atravesaba un buen momento deportivo cuando enfrentó al salteño, pero eso no exime al uruguayo de tener la obligación de ganar ante rivales que ni siquiera están entre los cien mejores si desea continuar creciendo en el ránking.
Ahora que desde hace un tiempo se encuentra entre los veinte, treinta mejores del mundo Pablo Cuevas no puede darse el gusto de caer en la irregularidad que tanto lo ha caracterizado a lo largo de su carrera deportiva y perder ante rivales que en los papeles tienen un ránking inferior, más teniendo en cuenta que está seleccionado qué torneos jugar y cuándo, algo que me parece muy positivo. Pero eso de nada sirve si el rendimiento en ellos no es el esperado para un jugador que aspira a estar y luchar de igual a igual con los mejores.
No hay dudas que Alberto Mancini es el entrenador que más marcó la carrera deportiva del nacido el 1° de enero de 1986. Estuvo junto a él en su peor momento, cuando por culpa de una dura lesión estuvo a punto de abandonar la práctica activa del tenis en 2012. Luego lo tuvo como entrenador consultor y desde hace un par de años es su entrenador junto a Facundo Savio. Pero los resultados en este semestre no han sido nada buenos para el oriental. ¿No será el momento de que el rosarino abandone el cuerpo técnico la próxima temporada?, ¿un cambio de aire no le vendría mejor al salteño?
“Creo que ya vimos al mejor Pablo Cuevas, que fue el que le ganó a Rafa Nadal en Río de Janeiro. Ahí creo que estuvo en su mejor momento”, nos comentó un día Augusto, nuestro profesor de tenis, en una conversación que tuvimos con otros muchachos de la academia a la cual concurro. ¿Será así?, ¿ya habremos visto la mejor versión de él? El tiempo lo dirá…

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